Conoce la primera maratonista de la historia

Foto cortesía de: www.pixabay.com

Katherine Virginia Switzer fue la primera mujer en participar oficialmente en el maratón de Boston, en 1967, año en el que a las mujeres no se les permitía aún inscribirse en ese tipo de eventos deportivos. En esa época, la inscripción en los maratones estaba negada para las mujeres, por lo que muchas de ellas tenían que hacerlo de forma clandestina, uniéndose al grupo de personas, luego de haber comenzado la carrera y cubiertas de capuchas para no ser descubiertas.

Es por esto que en Internet se han hechos innumerables referencias a la primera mujer en participar oficialmente en un maratón, como es el caso de el sitio web 20minutos  aquí se relata cómo Katherine participó en el maratón de Boston y de qué manera este hecho particular, opacó la historia de otra mujer que logró participar en este evento deportivo, pero de forma anónima, por más de 3 años seguidos.

Roberta Gibb, fue una mujer que, a diferencia de Katherine, logró participar en el maratón de Boston pero de manera clandestina. Roberta, el día de la carrera, se escondía entre los arbustos cerca a la línea de salida, cubriendo su rostro con una capucha, esperando la señal de salida, para poder unirse al grupo de personas participantes logrando pasar desapercibida y terminar el maratón sin inconvenientes.

Lo único que la diferenciaba de los demás corredores era la ausencia de un dorsal con un numero identificativo, algo que era frecuentemente usado por los participantes que se habían inscrito oficialmente en el maratón. Pero, este hecho particular no la preocupaba, ya que muchas otras personas, participaban de manera extraoficial, por lo que nunca llegó a llamar la atención de los vigilantes que se encontraban a lo largo del recorrido.

Pero fue en el año 1967 que, el caso de Katherine V. Switzer fue mundialmente conocido, debido a unas fotografías tomadas en el momento exacto en el que Jock Semple, uno de los comisarios de la carrera, se percató de la presencia de Katherine en la carrera, se abalanzó hacia ella e intentó agarrarla para sacarla a la fuerza de allí.

Su novio y algunos compañeros la ayudaron y de un empujón alejaron al hombre de la joven, por lo que pudo continuar y culminar el maratón en 4 horas y 20 minutos, justo detrás de la olvidada corredora Roberta Gibb, que logro alcanzar el tiempo de 3 hora con 27 minutos.

No fue, sino hasta el año 1972 que, oficialmente se autorizó la inscripción de las mujeres en estos eventos deportivos, otorgándoles el derecho de correr junto a los hombres y llevar con ellas un dorsal con un número de identificación que las definía como una participante mas de este evento.

Fuente: 20minutos.es





Deja tu comentario



Close