7 usos que no conocías de la sal

Foto: morguefile

La sal es uno de los elementos esenciales en la cocina. Si lees cualquier receta, verás que todas dicen al final “y sal al gusto”. Su función es agregarle un poco de sabor a cualquier alimento. Sin embargo, no solo sirve para eso. La gama de usos que se le puede dar a la sal en la vida diaria es casi infinita e igual de inusual.

Aquí te dejamos los siete usos menos conocidos de la sal y que, seguramente, comenzarás a aplicar al finalizar de leer este artículo:

1.- Reducir la inflamación de picadas: lo más desagradable del mundo es que te pique un mosquito y la piel se te hinche de tanto rascarte. Para evitar eso, humedece tu dedo con algo de agua, pásalo por sal y aplica esa “mezcla” en la picadura. Funciona también para la picadura de cualquier insecto.

2.- Evitar que el aceite salpique: una de las razones por las que las personas temen a la cocina es por el miedo a quemarse con el aceite que salpica de los sartenes. Pero, existe una solución: cuando el aceite esté bien caliente, agrega un poco de sal y luego pon tus alimentos. Verás que no salpica para ningún lado.

3.- Evitar que las velas chorreen: si no te gusta quemarte con la cera chorreada de las velas, sumérgelas en una solución de agua con sal, bien concentradas, unas horas antes de encenderla. Sécalas bien y ¡voilá! Adiós vela chorreante.

4.- Elimina el mal olor de los zapatos: si tus zapatos huelen mal y no hay talco que logre quitarles el olor, no te preocupes, la sal viene al rescate. Solo espolvorea un poco de sal dentro de los zapatos, deja que absorban el aroma de la misma y luego límpialos.

5.- Matar hormigas: si tienes una plaga de estos insectos dentro de tu casa, no te preocupes, solo rocía un poco de sal por los lugares que frecuentan y verás que desaparecerán poco a poco. También puedes hacer una solución de agua y un cuarto de sal y rociarla por los lugares donde aparecen las hormigas.

6.- Extinguir el fuego en la cocina: si cuando estás cocinando los sartenes se incendian con frecuencia, ten siempre a la mano el salero. La sal corta el incendio inmediatamente, ya que impide que la llama se oxigene y siga creciendo.

7.- Limpiar la plancha: si tu plancha está llena de pelusitas de la ropa, la solución es tan sencilla como pasarla, al máximo nivel de calor, por un periódico o un papel encerado cubierto de sal.

¿Qué tal? La sal es como una herramienta multiusos. Ahora seguro querrás llevar un salero siempre en el bolsillo a donde quiera que vayas.

Con información de: Genial.guru





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